sábado, 16 de enero de 2021

Buena suerte mañana

Durante gran parte de mi vida, estuve atrapado en el embrujo de Colo-Colo. Desde la cuna, quizás por influencia de mi padre, mis abuelos, mis tíos, primos y hermanos, me convertí en un ferviente seguidor. Nadie me forzó a ser de este equipo; nací con una camiseta blanca y negra, como si el destino ya hubiera decidido por mí. A lo largo del tiempo, me convertí en un hincha por convicción, no por moda ni por el simple hecho de que representas mi ciudad. Aprendí tu historia, entendí que eres el equipo más popular de Chile, pero esos detalles vinieron después de que mi corazón ya había tomado su partido.

He vivido momentos de gloria y de tristeza, he celebrado y he sufrido como cualquier otro hincha. Pero, con el paso de los años, me he dado cuenta de que mi pasión ha cambiado. Aunque el amor que sentía se ha agotado, y aunque ahora los miro desde una perspectiva diferente, estoy agradecido por todo lo que viví. Colo-Colo, en este momento incierto, no sé si deberías descender o no, pero lo que sé con certeza es que debes dejarlo todo en la cancha. Lo debes hacer por tu gente, por las copas que adornan tu vitrina, y por la historia que has construido.

Les deseo lo mejor para mañana, mi aprecio por todo lo que representas y todo lo que viví contigo no se desvanece.

martes, 5 de enero de 2021

Entre la Noche y el Despertar

Pasan de las 12:00 am, y el reloj marca el inicio de un nuevo día, mi cumpleaños. La noche avanza silenciosa, y mientras la mayoría duerme, mi rutina sigue su curso. Lucy y mis hermanos siempre me llaman para felicitarme a esta hora, pero esta vez se han ido a dormir antes. Es de noche, el momento perfecto para ser yo mismo, y en este instante, me sumerjo en la música de Sangre Nueva, un grupo de folclore argentino que me hace sentir en casa.

Pronto, apagaré la música y me dirigiré a la ducha. Aunque sea mi cumpleaños, no puedo darme el lujo de faltar al trabajo. Mañana, Claudia y Amanda me despertarán con sus saludos tempraneros, quizás antes de que mi alarma suene. Luego, mi familia me deseará un "Feliz cumpleaños, hijo", con ese cariño que solo ellos pueden ofrecer. El día laboral comenzará, y a medida que avance, mis amigos me felicitarán, algunos en persona y otros a través de Facebook cuando la red social se lo recuerde.

Cuando regrese a casa por la tarde, encontraré una torta y bocadillos preparados por mi familia. Claro, la chica de la casa se comerá casi todo, como siempre, convencida de que todo es para ella. La noche se irá apagando, y me quedaré pensando: ¿Fue realmente un día especial? Es extraño. Mi vida ha estado llena de felicidad y de muchos "feliz cumpleaños" a lo largo de los años. Sin embargo, siento una ausencia de personas, amigos que dejaron huella en mi vida. Algunos se han ido lejos, otros atraviesan momentos difíciles, y algunos son solo recuerdos.

Entonces pienso, tú que me deseaste un feliz cumpleaños, quiero que sepas cuánto lo agradezco. Me encanta escribirle a la gente, y si alguien se toma el tiempo para dedicarme dos líneas, me hace feliz. No todos los días son felices, ni todos los años están llenos de dicha, pero los deseos y la fidelidad de mi familia y amigos significan todo para mí. Lucho por mi familia y descanso en mis amigos. Así que, Germán, eres el primero en escribirme. Feliz cumpleaños para mí mismo, y gracias a todos los que han hecho de este día, aunque sea ordinario, un poco más especial.