domingo, 4 de julio de 2021

Noches de Vacío y Esperanza

Han pasado muchas semanas desde que me tomé un respiro para escribir. El tiempo, implacable y constante, ha trazado líneas profundas en mi estado emocional. Esta pandemia, que nos ha arrastrado a todos, ha trastocado cada rincón de nuestras vidas, y me encuentro ahora en un abismo de soledad y tristeza que nunca había conocido con tal intensidad.

Esta noche es una de esas en las que el silencio se hace pesado y la nostalgia pesa como plomo en el pecho. Mi pareja y mi pequeña hija están inmersas en una lucha feroz contra el Covid, y me resulta imposible estar a su lado, tanto en cuerpo como en espíritu. No puedo dormir, y me encuentro dando vueltas en la cama, preguntándome si hay algo que pueda hacer para aliviar su sufrimiento, algo más allá de mis deseos y oraciones.

Sé que algunos de mis amigos y familiares están dormidos en este momento, y no quiero interrumpir su paz, ya que poco podrían hacer para ayudarme en esta tormenta. Sin embargo, siento una necesidad urgente de hablar, de plasmar en palabras lo que siento, de intentar encontrar una pequeña chispa de consuelo en la escritura. Estoy aquí, tratando de encontrar la fortaleza para seguir adelante, porque, al final, solo nos queda seguir, sin alternativas, sin retrocesos.

La noche se siente diferente, más fría y más solitaria que nunca. Cada respiración es un esfuerzo, cada latido es un recordatorio del dolor que siento al ver a mi hija atravesar esta prueba. La idea de dormir se siente lejana, casi imposible, así que recurro a Facebook, a las palabras, para mantener mi mente ocupada y mi corazón a flote.

Este desafío me supera, y anhelo desesperadamente el regreso a una vida normal, a esos días en los que la preocupación se disipaba con el simple consuelo de mi madre. Ella solía tener la respuesta a todo, siempre sabía cómo calmar mis temores con un abrazo y unas palabras. Ahora, aunque su presencia me acompaña en espíritu, entiendo que debo encontrar mi propia fuerza para superar esto. Debo ser el pilar para mi familia, el apoyo que ellos necesitan.

La nueva jornada apenas comienza, y aunque están cerca, los extraño profundamente. Mi corazón está dividido entre la esperanza y la desesperación, esperando el momento en que todo esto pase y podamos respirar tranquilos de nuevo.

lunes, 26 de abril de 2021

El Otro Yo

A veces me encuentro en un rincón de mi mente, cuestionando la existencia de un ser oculto en lo profundo de mi ser. Un ser que es el antítesis de lo que soy, que podría decidir actuar en contra de todas las normas morales y éticas que intento seguir. Imagino a ese ser, tomando decisiones radicalmente opuestas a las que hago, eligiendo caminos distintos, viviendo una vida completamente diferente. 

Quiero creer que dentro de cada uno de nosotros existe una fuerza que impulsa hacia el bien, que nos empuja a ser mejores y a hacer las cosas bien. Me gusta pensar que cada día elijo ser una mejor persona, que estoy en una constante búsqueda de crecimiento y mejora, aunque a veces me sienta a años luz de alcanzar ese ideal que tengo en mente. 

Deseo tener la certeza de que, a pesar de las decisiones y los caminos tortuosos que puedo tomar, hay un gráfico invisible que traza mi progreso hacia un yo mejor. Quiero creer que el deseo de ser bueno no es solo una ilusión, sino un verdadero motor de cambio, que nos empuja a mejorar y a superar nuestras imperfecciones. Al menos, eso es lo que quiero creer, lo que me gustaría que fuese verdad.

viernes, 5 de marzo de 2021

Sangre en la Tierra

Tengo odio, rabia, una furia que no encuentra descanso en la injusticia. Este país está cubierto de cicatrices, de asesinatos y secuestros que gritan por justicia en un vacío. Cada noticia, cada velorio por un hijo perdido, es un grito en el viento. La impotencia me consume, el deseo de venganza se enciende en cada rincón de mi ser, porque la justicia aquí nunca llega, y el país parece sumido en una eterna búsqueda sin fin.

El dolor de una madre que llora la muerte de su hijo en una encerrona, el tormento de un corazón roto por una bala en una balacera, son heridas que el sistema ignora. La realidad es que aprieto mis dientes hasta que suenan, saco las madres a todos los culpables y a aquellos que tienen el poder de hacer justicia pero no mueven un dedo. Chile, tu suelo está bañado en sangre, en un mar de injusticia donde la ley es sorda, ciega y mentirosa. Los noticieros disfrutan de nuestra tragedia, convierten el dolor en espectáculo.

Tengo un dolor tan grande que mi país me desgarra de angustia, de rabia, y lo que hoy es noticia mañana se convierte en una cifra más. Estoy completamente decepcionado y esta decepción me consume, me está haciendo mal.

sábado, 16 de enero de 2021

Buena suerte mañana

Durante gran parte de mi vida, estuve atrapado en el embrujo de Colo-Colo. Desde la cuna, quizás por influencia de mi padre, mis abuelos, mis tíos, primos y hermanos, me convertí en un ferviente seguidor. Nadie me forzó a ser de este equipo; nací con una camiseta blanca y negra, como si el destino ya hubiera decidido por mí. A lo largo del tiempo, me convertí en un hincha por convicción, no por moda ni por el simple hecho de que representas mi ciudad. Aprendí tu historia, entendí que eres el equipo más popular de Chile, pero esos detalles vinieron después de que mi corazón ya había tomado su partido.

He vivido momentos de gloria y de tristeza, he celebrado y he sufrido como cualquier otro hincha. Pero, con el paso de los años, me he dado cuenta de que mi pasión ha cambiado. Aunque el amor que sentía se ha agotado, y aunque ahora los miro desde una perspectiva diferente, estoy agradecido por todo lo que viví. Colo-Colo, en este momento incierto, no sé si deberías descender o no, pero lo que sé con certeza es que debes dejarlo todo en la cancha. Lo debes hacer por tu gente, por las copas que adornan tu vitrina, y por la historia que has construido.

Les deseo lo mejor para mañana, mi aprecio por todo lo que representas y todo lo que viví contigo no se desvanece.

martes, 5 de enero de 2021

Entre la Noche y el Despertar

Pasan de las 12:00 am, y el reloj marca el inicio de un nuevo día, mi cumpleaños. La noche avanza silenciosa, y mientras la mayoría duerme, mi rutina sigue su curso. Lucy y mis hermanos siempre me llaman para felicitarme a esta hora, pero esta vez se han ido a dormir antes. Es de noche, el momento perfecto para ser yo mismo, y en este instante, me sumerjo en la música de Sangre Nueva, un grupo de folclore argentino que me hace sentir en casa.

Pronto, apagaré la música y me dirigiré a la ducha. Aunque sea mi cumpleaños, no puedo darme el lujo de faltar al trabajo. Mañana, Claudia y Amanda me despertarán con sus saludos tempraneros, quizás antes de que mi alarma suene. Luego, mi familia me deseará un "Feliz cumpleaños, hijo", con ese cariño que solo ellos pueden ofrecer. El día laboral comenzará, y a medida que avance, mis amigos me felicitarán, algunos en persona y otros a través de Facebook cuando la red social se lo recuerde.

Cuando regrese a casa por la tarde, encontraré una torta y bocadillos preparados por mi familia. Claro, la chica de la casa se comerá casi todo, como siempre, convencida de que todo es para ella. La noche se irá apagando, y me quedaré pensando: ¿Fue realmente un día especial? Es extraño. Mi vida ha estado llena de felicidad y de muchos "feliz cumpleaños" a lo largo de los años. Sin embargo, siento una ausencia de personas, amigos que dejaron huella en mi vida. Algunos se han ido lejos, otros atraviesan momentos difíciles, y algunos son solo recuerdos.

Entonces pienso, tú que me deseaste un feliz cumpleaños, quiero que sepas cuánto lo agradezco. Me encanta escribirle a la gente, y si alguien se toma el tiempo para dedicarme dos líneas, me hace feliz. No todos los días son felices, ni todos los años están llenos de dicha, pero los deseos y la fidelidad de mi familia y amigos significan todo para mí. Lucho por mi familia y descanso en mis amigos. Así que, Germán, eres el primero en escribirme. Feliz cumpleaños para mí mismo, y gracias a todos los que han hecho de este día, aunque sea ordinario, un poco más especial.