martes, 10 de septiembre de 2024

Podíamos Caer más Bajo

¡Nos ganó Bolivia en Santiago, sí, como lo lees! El colmo de los colmos. El golpe más bajo que podíamos recibir. Porque si pensabas que no se podía caer más bajo, déjame decirte que el fútbol chileno siempre tiene un as bajo la manga para demostrarnos que la desesperanza no tiene fondo.

Bolivia, esa selección que históricamente hemos sido su padre, vino a nuestra casa y nos dio una lección. ¡En nuestra casa! En el mismísimo nacional. ¿Qué hicimos mal? ¡Todo! Desde el primer minuto se notó que estábamos perdidos, como si la roja pesara toneladas, como si hubiéramos olvidado que el Estadio Nacional ganamos nuestra primera copa América, y no un sitio donde otros vienen a llevarse los tres puntos.

Y ahí estaban ellos, los bolivianos, jugando con una soltura que jamás habríamos esperado. Y nosotros... nosotros siendo testigos de nuestro propio desastre. Un gol tras otro, cada minuto que pasaba se sentía como una estocada más al corazón. ¡Bolivia nos ganó en Santiago! ¿Cómo se explica esto? ¿Cómo lo asimilamos?

¿Y ahora qué? ¿Cuál es el siguiente escalón hacia el abismo? Porque la tristeza no se va, se instala. Nos mira con cara de “te lo dije” y se burla de nuestras esperanzas. Pero claro, en el fútbol siempre hay espacio para el sufrimiento. Y nosotros, fieles hinchas, seguiremos ahí, con la bandera en alto, esperando que, algún día, después de tanto caer, tocaremos fondo y comenzaremos a levantarnos. Porque así somos, porque así es nuestro destino: sufrir. Y hoy, Bolivia se encargó de recordárnoslo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario